Seminario de Tecnologías Filosóficas

Existe desde mi perspectiva, distanciada del espacio universitario, una preocupación por la interacción. El seminario de Tecnologías filosóficas es un producto del esfuerzo de un grupo de personas que comenzó en la mezcla que permiten las redes digitales (Twitter) y la interacción personal. Por más de un año, este grupo ha comenzado a gestar una serie de relaciones que han tenido efectos personales y profesionales.

El grupo de Tecnologías filosóficas tiene una preocupación: ¿Cuál es la relación entre filosofía ( o mas en general, Artes y Humanidades) y la tecnología? Tal vez, esta preocupación procede de múltiples ángulos y, muy posiblemente, esta pregunta que yo pongo, no tiene tanto que ver con la que tiene el resto. Pero, hemos logrado mantener una discusión en múltiples niveles: Blog, Twitter, Youtube (Hago videos!!!) y hemos considerado, a partir de hoy comenzar a aprovechar Zotero (Yo pensaba usar Mendeley) para poder realizar un mayor número de interacciones. Mediante todos estas herramientas hemos logrado abrir preguntas y preocupaciones, dar seguimiento a discusiones y convertir el trabajo en una relación que permite tanto el encuentro casual como el profesional.

Pero, tal vez, todas estas herramientas han tenido un efecto más: Interacción en un seminario profesional. Este seminario está posibilitado por las distintas interacciones que nos ubican en una interacción cotidiana a pesar de las distancias y de las ocupaciones (Todos los miembros del seminario siempre están ocupados y sin mucho tiempo que perder, pero con mucho deseo de hacerlo).

Pero todo esto nos deja con la pregunta ¿Qué está pasando? Yo tengo una teoría: se está gestando una forma de interacción que permite desarrollar una comunidad de investigación que supere los límites del encuentro programado y las interacciones casuales. La continuidad que permite la diversidad de medios, posibilita la velocidad de entrar a interactuar en el contexto profesional. No hay tanto catch-up que hacer.

Pero, no es perfecto. Asumimos horizontes de los otros, pensamos que existen acuerdos en temas que hemos discutido parcialmente. Tampoco hacemos un juicio de algunas diferencias que empiezan a cambiar temas. Nuestras expectativas no siempre están explícitas. No quiero insistir en los riesgos de estas interacciones. Cómo hoy discutíamos sin decirlo: parce fácil caer en sobreestimar o subvaluar la influencia de la tecnología. Yo prefiero decir que la tecnología atraviesa el quehacer humanístico, sin darle una ponderación positiva o negativa. Los productos son efectos de multiplicidad de elementos y las humanidades digitales son solo humanidades.

Humanidades digitales fuera de la Universidad. I’m not there (no estoy ahí)

Actualmente, coordino una serie de tareas de internacionalización dentro de una compañía farmacéutica mexicana.  Esto ha llevado a que parezca que mi participación en diversos proyectos en la UNAM desapareciera. No paso mucho tiempo en la Universidad. Sin embargo, el uso de las herramientas digitales ha cambiado las posibilidades participación. No estar ahí, permite cierto grado de seguimiento. De la misma forma, no paso mucho tiempo en la oficina, pero sigo trabajando en ello.

Las distancias geográficas no representan un límite para participar, pero al mismo tiempo, alteran la forma en que se participa. Hoy estoy en la oficina pero escribo un blog sobre el #DíaHD, en el tiempo muerto esperando por una junta. Pero, no podemos obviar que la participación no es neutral a la tecnología. Pero, la pregunta que nos conduce es de qué manera nos conduce esta modificación tecnológica.