DHD2013, filólogo digital, Google, GoogleBooks, Métodosdebúsqueda

7. Como buscar en Google lo que no tiene nombre

o Los problemas bibliográficos de Dos discursos de la cifra

Como ya comenté, se desconoce quién es el autor del manuscrito, su verdadero título (el que utilizo procede del prólogo) y la fecha de composición. Claro que una primera lectura rápida me puso en la pista. La primera página del manuscrito conservada es un soneto que dedica la obra a Juan Fernández de Velasco, y la siguiente es una «Declaración general de los Dos discursos de la cifra», una especie de dedicatoria en el que el incógnito autor dedica la obra al condestable de Castilla y aporta algunos detalles reveladores sobre su identidad. Baste señalar, por ejemplo, que el autor aprendió la cifra a partir «de la correspondencia de Orán, y [la] Embaxada de Roma…», desarrollada al servicio de don Martín de Córdoba, virrey de Navarra entre 1589-1595, y que luego pasó al servicio del Condestable de Castilla como contador. Con estos pocos datos me lancé a la búsqueda de su autor con el buscador de Google y de GoogleBooks.

¿Pero cómo buscar el nombre de un autor desconocido solo con estas informaciones? La tarea era ímproba, porque buscar en la Red de manera rigurosa requiere, entre otras cualidades, ciertas dosis de paciencia, constancia, organización, imaginación y heterodoxia. Paciencia y constancia porque interrogué decenas de veces al Sr. Google y revisé todos los resultados. Organización porque hay que tener en cuenta dos variantes a la hora de buscar el nombre de un noble, por ejemplo, como Juan Fernández de Velasco. Por una parte hay que considerar las diversas referencias equivalentes con las que un escrito puede referirse a él. Así, por ejemplo, Juan Fernández de Velasco es también Condestable de Castilla, V duque de Frías, III marqués de Berlanga, VII conde de Haro, XI condestable de Castilla, gobernador del Milanesado, y escribió también alguna obra bajo el nombre de Prete Jacopín. Bajo cualquiera de esas formas podría presentarse, pero además hay que tener en cuenta las variantes gráficas derivadas no solo de la forma de escribir del siglo XVII, sino también de los errores o malas interpretaciones del OCR (reconocimiento óptico de caracteres) de GoogleBooks, por poner un ejemplo. Las posibilidades se multiplican exponencialmente y tenemos que trabajar con eso. Pero también es necesaria cierta imaginación y heterodoxia para plantear nuevos términos de búsqueda y buscadores que en principio no parecen los más interesantes, como se verá.

La búsqueda inicial pretendía encontrar una persona en cuya biografía estuvieran presentes tanto el condentable de Castilla como el Virrey de Navarra, por eso inicié la pesquisa con estos nombres:

Método de búsqueda de un autor desconocido

Método de búsqueda de un autor desconocido

y las correspondientes variantes: “Condestable de Castilla”+ “Virrey de Navarra”,  “Condestable de Castilla”+“Martín de Córdoba”; “Virrey de Navarra”+ “Juan Fernández de Velasco”, etc., etc. El resultado después de utilizar varias decenas de posibilidades y variantes fue negativo. No había manera de encontrar en la Red qué persona estuvo al servicio de ambos nobles.

Más fácil resultó determinar la fecha del manuscrito. Una charla con el profesor J. Montero, de la Universidad de Sevilla, especialista en el Prete Jacopín, me puso en la pista de la existencia de un inventario de los libros de su biblioteca. Fue así como abandoné la Red para internarme por bibliotecas en busca de nueva bibliografía sobre el noble. En un artículo de Gregorio de Andrés (“La biblioteca manuscrita del Condestable Juan Fernández de Velasco”, Cuadernos Bibliográficos, XL, pp. 5-22, 1980) encontré una alusión al manuscrito:

Gregorio de Andrés, “La biblioteca manuscrita del Condestable Juan Fernández de Velasco”, Cuadernos Bibliográficos, XL, pp. 5-22.

Gregorio de Andrés, “La biblioteca manuscrita del Condestable Juan Fernández de Velasco”, Cuadernos Bibliográficos, XL, pp. 5-22.

Este inventario de la biblioteca del Condestable de Castilla fue realizado en 1608 tras el fallecimiento de su esposa, y la presencia del manuscrito en él, junto con otros datos internos del texto, me llevaron a la conclusión de que el manuscrito conservado de los Dos discursos de la cifra fue concluido en ese mismo año de 1608.

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