El doble movimiento de lo digital: continuación y refutación

Graham Meikle y Sherman Young en su libro Media Convergence describen la convergencia de medios como un movimiento de continuación y refutación. La caracterización que ellos ofrecen es la que más me ha gustado pues, con ella es posible ver que el movimiento hacia lo digital implica también un movimiento desde lo digital. Aprovecho la oportunidad para volver a mencionar a Katherine Hayles quien plantea que los medios llevan en sí la memoria de sus predecesores y anticipan los que vendrán después. De esta forma un medio dado siempre es una solución inestable a una necesidad o un problema.

A mi me gusta pensar en libros y blogs y revistas y videos y páginas web y Twitter y Facebook y Tumbler y diarios y cuadernos y apps y todo lo demás de esta forma. Todos estos medios juntos, y separados a la vez, como recipientes y transmisores de ideas (grandes, medianas o pequeñas). Mucho se habla de la mudanza hacia los medios digitales, pero poco del movimiento en la otra dirección: de cómo los medios digitales han afectado también lo que hacemos en los analógicos.

A propósito de esto hace pocos días, de casualidad, me encontré con que la celebérrima Moleskine está produciendo cuadernos ‘inteligentes’ con temática de WordPress y Evernote.

Imagen vinculada desde el sitio de Moleskine

Con la consigna en inglés “make your notebook digital” el cuaderno de Evernote es fascinante. Entre la oferta de características ‘digitales’, el cuaderno de Evernote trae una colección de, en México les llamamos, calcomanías que funcionan para etiquetar de la forma más literal las páginas del cuaderno. Además el cuaderno funciona a la par con la aplicación para celulares y tabletas: la idea básica es tomar una fotografía de las páginas de papel y cargarlas a nuestra cuenta de aplicación. Para esto, las hojas, a rayas y cuadros, tienen un diseño especial para que no interfiera con el OCR que permite la cuenta Premium de Evernote incluida con la compra del cuaderno.

La versión conmemorativa del décimo aniversario de WordPress no se queda atrás, e incluso juega de forma todavía más intrincada con la convergencia de medios, pues habla de blogueo analógico. De hecho, es lo que propone; retomando el tropo del diario muy asociado al blog desde sus inicios, el Moleskine de WordPress ofrece, “un continuo en el que convergen los dos medios”. El cuaderno invita a compartir las entradas de blog analógicas en MyMoleskine desde donde se pueden re-publicar en una plataforma de WordPress llamada Moleskinerie: Legends and Stories. Hay también, plantillas (temas) que se pueden descargar, imprimir y pegar en los cuadernos de papel.

Todo esto, sin duda, es un gran estrategia de negocios para una empresa que, a pesar de su legendario nombre, igual que la industria editorial puede estarse viendo afectada por la adopción de plataformas digitales. No obstante, es loable su esfuerzo no sólo de coexistir con sus homólogos digitales, sino de replantear su propia materialidad y lo que ésta permite a su clientela. Más interesante todavía es qué se va a hacer con esta plataforma híbrida en términos de escritura u otra creación artística y, para echarle sal a la herida, cómo las vamos a estudiar. Qué se produce en ellos ya lo iremos viendo. Por lo pronto, me parece verdaderamente fascinante cómo en relativamente poco tiempo, las plataformas digitales han dado la vuelta: ellas remedian lo que se ‘hacía’ en un cuaderno y los cuadernos lo que se hace en los blogs y las aplicaciones. El hilo que parece mantenerlas juntas, de la mano con todos los otros medios y plataformas existentes, este mismo DíaHD y, en sí lo único que parece importarnos a lo largo de los siglos, es tener dónde verter ideas y compartirlas.